Omicron, la variante del Covid-19 que desarrolló su propio camuflage

Una nueva cepa de SARS-Cov-2 recorre el mundo. Se trata de la variante Omicron, la cual es considerada altamente contagiosa, ya que contiene mutaciones de la Delta y Delta plus, surgidas en la India y otras más que investigadores sudafricanos están descubriendo paulatinamente.

 

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El virus se identificó por primera vez en Botswana y se cree que un viajero lo empezó a propagar Hong Kong tras haber visitado Sudáfrica. Haste este momento, los virólogos de ese país no han podido encontrar el perfil de mutación, por lo que se desconoce cómo se propaga y si ha superado la inmunización de las vacunas actuales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) designó esta nueva cepa B.1.1.529 como la variante Omicron, y se une a otras anteriores que han aparecido desde diciembre de 2019, entre estas la Delta, Alpha, Beta y Gamma, que conforman la lista actual de variantes preocupantes del organismo internacional.

Hasta el momento, han determinado que contiene más de 30 cambios en la proteína de pico, la proteína SARS-CoV-2 que reconoce las células huésped y es el principal objetivo de las respuestas inmunitarias del cuerpo. También se descubrió que tiene una potente infectividad, además de que es capaz de evadir los anticuerpos que bloquean la infección.

El virus se detectó entre niños y jóvenes en varias escuelas de la provincia sudafricana de Gauteng, cerca de la capital Johannesburgo, sin que hasta el momento se haya decodificado la secuenciación del genoma. Sin embargo, los investigadores han preferido abordar esta variante a través de una mutación de pico, lo que permite que sea detectada más rápidamente que el método usado con pruebas de genotipado.

Para comprender la amenaza que representa B.1.1.529, los investigadores seguirán de cerca su propagación en Sudáfrica y más allá. Hasta el momento en Sudáfrica se han efectuado esfuerzos para estudiar rápidamente la variante Beta, identificada allí a fines de 2020, y un esfuerzo similar está comenzando a estudiar el B.1.1.529.

El Omicron evoluciona de manera rápida porque cuenta con una proteina pico que le permite albergar una gran cantidad de mutaciones con las que se camuflagea para evitar que los anticuerpos la reconozcan, reduciendo su potencia inmulógica. De hecho, el B.1.1.529 podría esquivar la inmunidad conferida por otro componente del sistema inmunológico llamado células T, lo cual complica aún más el curso de las investigaciones.

Ahora, la urgencia del personal médico de la Universidad de Oxford, en Reino Unido se ha concentrado en saber si este virus reduce la efectividad de las vacunas y, al menos por ahora, parece ser que al menos las que se usan en Sudáfrica como Johnson & Johnson, Pfizer – BioNTech y Oxford – AstraZeneca, han fracasado en inocular a quienes la han recibido.

Lo cierto es que aún no se sabe cuál es la gravedad de la enfermedad ni de su prevalencia, por lo que Omicron seguirá siendo un virus misterio que confirma lo que el jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tedros Adhanom Ghebreyesus ha dicho respecto a que la pandemia no acabará pronto, pese a que se cuenta con todos los recursos para la investigación y combate del Covid-19. En suma, para él “la Covid-19 se acabará cuando “el mundo decida acabar con ella” refiriéndose sobre todo a la repartición equitativa de las vacunas.

Al día, este virus está causando más de 50 mil muertes diarias, un promedio alarmante que sólo se reducirá cuando las farmacéuticas se decidan a compartir conocimientos, tecnologías y licencias; además, de renunciar a los derechos de propiedad intelectual.

 

“Si hacemos esto, podemos acabar con la pandemia y acelerar la recuperación global”, señaló de forma lacónica el director de la OMS.

 

Ya sólo para ahondar en el trágico panorama que nos espera, habría que agregar los comentarios de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien señala que la recuperación económica sólo llegará hasta que la mayoría de los países alcancen el 40 por ciento de población inoculada, lo cual no prevé que se logré ni siquiera a finales de 2022.

Con información de The Nature.

 

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